Éramos cuarenta

Tengo la fantasía de alquilar un autobús, llenarlo con cincuenta personas y hacer una excursión como las de antes. A un museo, a una fábrica de galletas o a una central nuclear, no importa. Este fin de semana ha habido una especie de simulacro. Fuimos al estreno de “Ëramos pocos” en el Festival de Medina del Campo. En tren. Llegamos al hotel, nos tomamos un par de cervezas y acudimos al auditorio. Después de una ceremonia naïf y tediosa Borja subió al escenario. Pidió al equipo que le acompañara y trató de disculpar su tendencia a contar historias de la tercera edad. A continuación dedicó el corto a su amiga Agus, de setenta y ocho años de edad. La sombra de la gerontofilia se cernía sobre el auditorio. Durante la proyección el público se rió, luego aplaudió y, bueno, a quién le importa el público. Fuimos a un bar. Todos, éramos cuarenta. Picamos algo, fuimos a más bares y después al hotel. Le di los buenos días a Pumares y …

El nuevo superhéroe

Los viejos superhéroes eran idiotas traumatizados que se entregaban a la defensa del prójimo bajo un disfraz. Su heroísmo era superlativo porque poseían capacidades extraordinarias. Sus poderes procedían de aparatosos accidentes o de improbables mutaciones. Ésas eran las premisas. No estoy criticando “The Ultimates”. Estoy criticando “Watchmen”. El lector de comics asume el esquema del superhéroe del mismo modo que la retina asume los fotogramas de una película. Un comic que trate de justificar ese esquema tiene el mismo sentido que una película que intente justificar la persistencia retiniana. Exacto: Alan Moore es gilipollas. Los nuevos superhéroes son idiotas traumatizados entregados a la defensa de sus propias vidas en el eje de complejas conspiraciones. Su heroísmo es superlativo porque poseen capacidades extraordinarias. Sus poderes proceden de severos entrenamientos bajo la supervisión de misteriosos mentores. Ésas son las premisas. No estoy hablando de Frank Miller ni de la enésima revisitación de “Batman”. Estoy hablando de Black Mamba. Estoy hablando de Jack Bauer. Estoy hablando de Jason Bourne. De acuerdo. El esquema …

Homenaje a la mujer

Pensemos en una mujer cualquiera. Una mujer mala. Una mujer envidiosa. Adúltera. Mentirosa. Cleptómana. Drogadicta. Guarra. Asesina… Lo captan, ¿verdad? Todas las características que en una mujer se presentan como defectos en un hombre aparecen como VIRTUDES. Un adúltero es un galante aventurero. Un cleptómano es un simpático ladronzuelo. Un asesino es un canalla vehemente… Lo captan, ¿verdad? Lo que hasta ahora hemos tratado de mostrar es la inconsistencia de algunas generalizaciones que suelen utilizarse como argumento para defender determinadas posturas. Por ejemplo: “Los defectos en las mujeres son virtudes en los hombres”. Lo captan, ¿verdad? Este texto es una denuncia recursiva de las explicaciones, de los subrayados. Cada párrafo es una explicación innecesaria del resto. Lo captan, ¿verdad? Esto es un simple juego retórico basado en la repetición. Lo captan o QUÉ. Mierda, a ver si lo entienden. Me digo: voy a escribir algo en el blog. Pienso: mi último texto es una mierda, sería conveniente renovarlo. Así que decido emprender una tarea ambiciosa y escribir un texto titulado …

Mal de muchos, consuelo de todos

Efectivamente: estoy escuchando a Anastacia. E-S-C-U-C-H-A-N-D-O. Eso es. Como digo yo: al que madruga Dios le ayuda. Efectivamente: estoy escuchando a Offspring. A todo trapo. Escuchando. A Offspring. A todo trapo. Como digo yo: la primavera la sangre altera. De repente, todo empieza a ir demasiado deprisa. Empiezas a perder el control. Claro, sí, eso no debería ser un problema para un hombre capaz de satisfacer a cuatro mujeres después de beberse cuatro botellas de ginebra. Pero lo es. Por ejemplo, si conduces borracho y te para la Guardia Civil no es muy inteligente pedir a los guardias que sean breves porque tienes prisa. Contarles que tu padre tiene gripe y que has ido a comprar Frenadol a una farmacia que está en la calle Goya porque es la única que conoces que abre las veinticuatro horas. Son las cuatro de la mañana. Vives a las afueras de Madrid. La Guardia Civil te ha parado en la puerta de tu casa. Te pone una multa por no llevar carnet de …

El Cid

Me encanta el tren. Voy sentado junto a la puerta del vagón. Una pareja de adolescentes se besa. No tienen futuro. Tienen acné. El chico junta la palma de su mano con la de la chica y dice: -Esto no es una mano, es una carpa. El tren se para. Un señor con un libro enorme se sienta frente a mí y empieza a leer. “El Cid”. -Esto no es una mano, es una carpa. El señor que lee “El Cid” queda repentinamente catatónico. Tiene la vista clavada en el infinito. Pienso: qué cojones ha podido LEER este hombre que le ha conducido a ese estado. El chico sigue comparando su mano con la de la chica mientras con la otra intenta pellizcarle el culo. La chica le separa. Le besa. El hombre sigue leyendo. El chico dice: -Esto no es una mano, es una carpa. El chico sujeta la mano de la chica. Con la otra mano pellizca su nariz. El hombre ha vuelto a quedar catatónico. Q-q-qué clase …

Pequeño Papa

“El papa ha muerto. Harta de ver cómo se arrastraba por los púlpitos del mundo entero, la curia vaticana elige como nuevo pontífice al más joven de sus cardenales: un pequeño y atlético sacerdote colombiano que fue campeón de gimnasia deportiva en el instituto. Durante el cónclave, el elegido sufre una apoplejía que le produce parálisis y dificultades cognitivas. El nuevo papa se arrastra por los púlpitos del mundo entero en peores condiciones que su predecesor. Para su pontificado elige el nombre de Pequeño Papa”. “Pequeño Papa” es una nueva serie de trece capítulos. Narra las aventuras de Pequeño Papa, un pontífice recién llegado al Vaticano que se encuentra con un montón de problemas que es incapaz de solucionar, puesto que no puede moverse ni comunicarse con los demás

Catedral

Pues me jode bastante publicar un nuevo comentario, fíjense. Mi texto anterior es una auténtica CATEDRAL, para qué nos vamos a engañar. En fin. Eso. Que Nacho ha vuelto. Sí, ya sé que nuestras vidas han sido un poco nachocéntricas últimamente, no sé por qué coño me estoy disculpando. Volvió ayer. Y para ser fieles a la leyenda no fuimos a uno sino a DOS karaokes. Terminé bastante mamado, claro, así que mi discurso acabó siendo circular. Debí de repetir unas cuarenta veces que “Los cronocrímenes” debería rodarse en inglés. Y eso que es algo de lo que ni siquiera estoy seguro. Es más: hoy pienso lo contrario. Hicimos dos amigos. Dos amigos que nos acompañaron al karaoke Do Re Mi y después al karaoke Master Plató. Dos amigos que probablemente tenían intención de violarnos y matarnos, no necesariamente en ese orden, pero que debieron olvidarlo entre canción y canción. Nuestros mejores amigos. Fuimos a recoger a Nahikari al aeropuerto. Tenía ganas de que le habláramos de su deslumbrante aparición en la alfombra …

El hundimiento

El hundimiento es una novedosa aproximación a la figura de Adolf Hitler. La película es un retrato certero de uno de los personajes más controvertidos del siglo pasado y muestra algunas de sus facetas más insólitas. La película cuenta las últimas horas del dictador alemán. “En toda narración hay licencias dramáticas”, comenta el director de la cinta. “Que decidiéramos ambientar la historia en un burger en lugar de en un bunker tiene que ver, más que con una similitud fonética, con la incertidumbre de lo que ocurrió en esas últimas horas. Nadie sabe lo que pasó. Es tan sólo un modo de decir: Cuidado, chicos: sabemos que ocurrió algo, pero no podemos asegurar que realmente fuera esto”. El hundimiento muestra a un Hitler, en muchos aspectos, desconocido. “Nadie sabe que Hitler hacía unos excelentes trucos con naipes. Teníamos que mostrar eso en la película. Nuestra misión era recordarle al espectador que Hitler no fue sólo un asesino de masas”. La película no sólo se aproxima a la figura de Adolf Hitler. A lo largo de la cinta …

La anécdota de la marihuana

SÁBADO Nos pasamos el día bebiendo y en un momento determinado decidimos ir a recoger a Nachoal aeropuerto. Regresa pletórico, confuso y exhausto. Cenamos en su casa y nos cuenta la anécdota de la marihuana. DOMINGO Recojo a Antonia en Atocha. Regresa preocupada, confusa y exhausta. Vamos a cenar a un sitio en la calle Pez. Nacho cuenta la anécdota de la marihuana. Vamos al karaoke. LUNES Melancolía. MARTES El nuevo corto de Alex y Raúl se proyecta en Fotofilm. Llego tarde y nos vamos a beber por ahí. Cenamos en La Estrella. Nacho cuenta la anécdota de la marihuana. Alex intenta besarme. Terminamos en el karaoke. MIÉRCOLES Nacho llama. Unos periodistas de El Correo siguen su rutina diaria. Así que vamos al karaoke. También estamos en Picadilly, en los coches de choque, y en algunos bares. Al final aparece por sorpresa la madre de Nacho y nos eclipsa. Borja y yo nos hemos pasado toda la tarde pringando. Bebiendo. ¡Es nuestro reportaje! Eduardo nos invita a cenar en un japonés. …

Somos idiotas

Cuando llego borracho a casa de Antonia hago una cosa bastante repugnante: me tiro en el sofá y enciendo mi último cigarrillo. Cuando me despierto con resaca en casa de Antonia hago una cosa bastante repugnante: me siento en el sofá y enciendo mi primer cigarrillo. Nacho viaja camino de Los Angeles. Tiene bastantes motivos para no querer morirse. Eso es. Ayer volvimos a comer con Tones en La Selva. Les conté aquel documental sobre experiencias post mortem que había visto hacía un par de semanas. Respetables miembros del mundo académico trataban de explicarse cómo era posible que todos aquellos desgraciados conservaran la conciencia cuando su actividad cerebral había cesado. Según una de las hipótesis la mente y el cerebro estaban SEPARADOS. La mente, decían, no se corresponde con la actividad neuronal sino con determinadas estructuras subatómicas del cerebro. Por eso, debido a una propiedad llamada coherencia cuántica, la mente SOBREVIVÍA a la ausencia de impulsos eléctricos. “Ojalá”, dijo Nacho. “Sí…”, dijo Tones. “Esto NO ES pseudociencia”, dije yo. Ya ven, aferrándonos como cualquier idiota …

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